Justicia acoge recurso contra Gendarmería por vulnerar derechos de internas de la cárcel de Valdivia

La Corte de Apelaciones de Valdivia comprobó la vulneración de derechos de internas de la cárcel de la capital de la Región de Los Ríos, acogiendo el recurso de amparo en contra de Gendarmería.

En junio, el Instituto Nacional de Derechos Humanos interpuso ante el Tribunal de Alzada un recurso de amparo a favor de 15 internas de la cárcel de Valdivia, en contra de Gendarmería por discriminar, denigrar y violar derechos humanos en sus respectivos procedimientos.

En el marco de la tramitación de este recurso, magistrados de la Corte de Apelaciones visitaron el Complejo Penitenciario Llancahue para constatar en terreno el funcionamiento del reclusorio.

En esa inspección, se pudo constatar que –tal como fue denunciado en el recurso- se denigra y se vulnera la privacidad de las internas en la zona de baños, donde las reclusas pueden ser vistas desde distintos sectores, incluso, a través de las cámaras de seguridad del recinto que son manejadas por gendarmes hombres. Gendarmería ya instruyó la implementación de biombos en esa área, pero aún no ha ejecutado esa medida, por lo que la corte pidió que se adopte a la brevedad esa solución definitiva.

Además, quedó constatado que las mujeres detenidas no podían acceder, al igual que los hombres, a clases con profesores para poder rendir sus cursos de educacionales, sólo pudiendo acceder a exámenes libres, lo que repercute directamente en el rendimiento educacional de las internas y por consiguiente, en su calificación de conducta.

Es por esto último, que la justicia instruyó que Gendarmería gestione a la mayor brevedad posible el mecanismo para que “se impartan las clases necesarias que permitan que las internas tengan absoluta igualdad con el tratamiento y posibilidades de los internos en lo que a acceso a la educación cumplimiento de los requisitos para poder optar al beneficio de la libertad condicional” y con ello se evite transgredir las disposiciones de la Constitución y de la Convención para la Eliminación de Todas Formas de Discriminación contra la Mujer.

El Tribunal de Alzada ordenó a la institución penitenciaria a cambiar sus procedimientos de registros personales, en situaciones de emergencia como intento de fuga, motines, riña masiva u otras, donde se induce a las o los internos a desprenderse de sus ropas y flectar sus piernas para que caigan eventuales elementos de riesgo que puedan tener ocultos en sus partes íntimas.

Es por ello, que se dispone que Gendarmería adopte “medidas especiales para asegurar el respeto de las reclusas durante los registros personales, los que serán realizados únicamente por personal femenino y que se deberán preparar otros métodos de inspección, por ejemplo, de escaneo, para sustituir los registros sin ropa o corporales invasivos y por constituir un vejamen que atenta contra la integridad y dignidad de la persona humana”.

En el caso particular de una interna que sufría problemas renales y quien acusó maltratos y que se lanzó gas pimienta en sus partes íntimas, la corte no resolvió ya que la reclusa solicitó su traslado al penal de Valparaíso. En cuanto a su pareja, que también denunció maltratos, tampoco resolvió ya que cumplió su condena y fue puesta en libertad.

Por último, el tribunal ordenó a Gendarmería regularizar las celdas de tránsito de la cárcel valdiviana, con la finalidad de que sólo sean utilizadas con ese fin, por un breve tiempo y no podrán emplearse como celdas de castigo.

Esta, no es la primera vez que la justicia constata vulneraciones de derechos al interior del Complejo Penitenciario Llancahue de Valdivia.